KILIMANJARO

KILI 1

4 porters, 1 cocinero, el guía y yo partimos desde Machame camp. Me parece excesivo y me siento como un maharajá con un montón de gente a mi servicio. Ni siquiera veo al equipo y parto únicamente con el guía. Me dice que ya veremos al equipo cuando lleguemos. Me hace desconfiar un poco pero seguimos adelante.

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Athmani (guía)

El camino es sencillo al principio, preparada para la lluvia con canalones a los lados y atravesando un denso bosque. Veo bajando la primera guiri con síntomas de mal de altura. La llevan dos porters y no tiene buena cara. Más tarde nos cruzamos con dos tanzanos que trabajan haciendo este primer tramo. Van de arriba abajo del mismo color que la tierra. Para verlos, en fin. Mi guía apenas me habla y va charlando en suajili con los porters que suben a nuestro lado. Me hacen sentir extraño pero la densa vegetación y algún mono me mantienen distraído. Seguimos andando pole-pole (despacio despacio). Para cuando me doy cuenta ya estamos en Machame Huts, primera parada (unas 5 horas de camino). La tienda está ya montada y mi mochila dentro. Grata sorpresa. Al rato viene quien me va a servir durante todos estos días y me trae un balde con agua para asearme. Meto las manos y un escalofrío me recorre todo el cuerpo. ¡Está caliente! Le hubiese hecho el amor allá mismo, jaja! Al rato viene otra vez y me pone el mantel dentro de la tienda, el cual hará las funciones de mesa, me dice riendo. Seguido empieza a sacar un montón de cosas de una bolsa: té,café, leche en polvo, mantequilla, azúcar, manteca de cacahuete… incluso un bote de chili. Empiezo a entender el hecho de tener 4 porters. Entre palomitas (si, palomitas) y pastas con té conozco a una pareja de argentinos. Muy simpáticos y por fin puedo olvidarme del inglés por un rato. Para cuando me doy cuenta la cena está lista: sopa, dos rebanadas de pan con medio huevo cocido, patatas fritas, pescado y una salsa a base de vegetales. ¿Quién da más? Increíble. Estamos a 3000m y me hacen sentir como un rey. Me parece demasiado viendo donde estoy pero decido disfrutarlo. Tengo la cima del Kilimanjaro asomando por la entrada de la tienda y es increíble. Me siento muy afortunado.

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Argentinos con la cima de fondo
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Pesaje

 

KILI 2

Me despierto bien. Apenas he dormido 5 horas dándole vueltas a la cabeza pero estoy descansado. El camino de hoy es más corto y llegamos a 3700 metros. Hemos dejado ya el camino prefabricado y todo parece más natural. Incluso hemos podido ver el Monte Meru a nuestras espaldas. Precioso.

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Mt. Meru
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Parte de la comida

Nada más llegar al campamento me hacen sentir como un rey otra vez. Tendré que acostumbrarme. Por fin conozco a mi equipo al completo.

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Simba team

Mañana tendré mi primera prueba de altura, ya que alcanzaremos los 4600 para bajar luego a 3700 otra vez a dormir. A ver como responde el cuerpo. Mientras tanto no paro de beber agua y mear, el mejor remedio para el mal de altura. Me siento feliz y con fuerzas. Pole pole kaka (hermano). Me voy a dormir mientras me acuerdo de mi gente y lo que disfrutaría aquí. Esperientzia hau elkarbanatua bikoitza litzateke.

 

KILI 3

Ayer me fui a dormir sobre las 21 horas y a las 00 me tuve que levantar para ir al baño. A la vuelta de repente me noto las tripas revueltas y me paso unos 15 minutos con nauseas hasta que por fin vomito. La de cosas que se me han podido pasar por la cabeza. Vaya tormento. No se si algo de la cena no me ha sentado bien o si es por la altura pero enseguida me vuelvo a sentir bien y duermo como un niño pequeño. A la mañana siguiente se lo cometo al guía y no se preocupa en absoluto. Si después me he sentido mejor, no problema. Así pues abandonamos Xira Huts y vamos hacia los 4600metros de Lava Tower.

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Lava Tower

Me siento muy bien, sin ningún síntoma de mal de altura. Comemos allá para aclimatarnos y después descendemos hacia Barranco Huts.

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Un sitio espectacular. Llego con fuerzas, descanso, como algo y a dormir. Está es la noche más fría de todas. Al amanecer me encuentro todo congelado.

Mi tienda al amanecer
Mi tienda al amanecer

 

KILI 4

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Ya estamos en el último campamento después de 6 horas. El camino a sido precioso con pequeños tramos de trepada. Ha sido me preferido hasta ahora. Descanso un par de horas y me sirven la cena sobre las 19. A las 23:30 me despertarán para salir hacía la cumbre sobre las 00. Ya se pueden apreciar los glaciares de la cumbre desde el campamento.

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Escucho toser feamente a varios de las tiendas colindantes pero yo me siento bien. Se que será duro y me voy haciendo a la idea. Tengo muchas ganas de ver como respondo. Es mi primera cumbre superior a 3000, y son nada más y nada menos que 5895m. A estás alturas Aitor y Usoa se han casado y estarán celebrándolo. Siento no estar allá pero me alegro muchísimo por ellos. Me sigo acordando de todos vosotros mientras intento conciliar el sueño.

 

KILI 5

Un día duro y feliz. Salimos sobre las 00 el guía, un porter (para emergencias, dice el guía) y yo. Vamos más rápidos que la mayoría y no paramos de adelantar gente. Llevo un litro de agua dentro del abrigo para que no se congele y mi mochila la carga el porter. No me gusta pero el guía me ha obligado. Cuando llevamos unas 3 horas subiendo me percato de que al porter le cuesta seguirnos (yo voy en medio de los tres) y le digo al guía que lo mande bajar, que todavía queda mucho. Así lo hace y carga el con mi mochila esta vez. Me siento bien mientras ascendemos pero en las pequeñas paradas que hacemos ni me siento para no quedarme frío. Llevo un montón de ropa y aún así noto el frío. Parezco un jugador de sumo, le digo al guía mientras reímos. Alcanzamos el primer punto de la cumbre (Stella Point, 5756), son las 5 de la mañana y tengo mucho frío en las manos pero ningún síntoma de mal de altura. Podíamos ser los primeros en llegar a la cumbre pero el guía decide ir parando para llegar al amanecer. La espera se hace interminable pero nos calentamos bailando y cantado. Es un momento inolvidable. Se empieza a intuir el sol en el horizonte y seguimos adelante mientras voy moviendo los brazos para entrar en calor. Apenas puedo mover los dedos meñiques de las manos. Intento reanimarlos y apenas lo consigo. Sobre las 06:05 y ya con algo de luz llegamos a Uhuru Peak, 5895m!! Lo hemos conseguido y nos abrazamos efusivamente. Siento una gran satisfacción (orgullo y satisfacción, jajaja).

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Esperamos para hacer las fotos de rigor (hay que ver como es a gente allá arriba. Parece que se dejen la educación en el campamento) y bajamos a toda prisa no sin antes ver por fin los glaciares de la cima. Espectacular. Llegamos cerca de Stella Point y descendemos por otro camino.

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Nos lleva descender 30 minutos lo subido en 6 horas por una ladera llena de piedras sueltas, resbalando como si fuese nieve. Gran experiencia. Llegamos al campamento a las 7 de la mañana y todo el mundo nos felicita. Ha sido duro y estoy agotado. Me tumbo una hora, como algo, pago las propinas (un pastón pero se lo han ganado) y bajamos del tirón (unas 5 horas más). En principio deberíamos dormir una noche entre medio pero hemos decidido hacerlo así. Durante el viaje el guía recibió la mala noticia de la muerte del hijo de su hermana y le propuse hacerlo así. De paso veo la final del mundial aunque hubiese disfrutado mucho otro día a las faldas de esta gran montaña. No se merece que salgamos corriendo. Ha sido una gran aventura y ahora toca recuperarse.

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Primeros pasos

Me despierto con buen cuerpo, desayuno y 15minutos más tarde de lo acordado Dilunga llama a la puerta. Salgo y hay un dala-dala (pequeña furgoneta que hace las labores de villavesa) esperando. Nos montamos y vamos en silencio. Por el camino empiezo a pensar en las cosas que llevo encima y lo que me he dejado en el hostel. Mierda, la lonely. Mierda, la dirección del hostel. Mierda, no he tomado el Malarone. Mierda, la libreta. Algo más? En fin, ya iré cogiéndole el tranquillo. Le comento la situación a Dilunga y me dice que este tranquilo, que el me llevará de vuelta. Siento un gran alivio. Me lleva a tomar un té y paga él. Damos una vuelta por el mercado, me explica lo que voy viendo.

Dilunga
Dilunga

Más tarde nos juntamos con Victor (el hermano de David), comemos, y después empezamos a hablar sobre mis planes de subir el Kilimanjaro. Cerramos el trato en 1875 dólares. 6 días de ascenso al Kili y 5 días de safari recorriendo los parques del norte: Taranguire, Serengueti, Ngorongoro y lago Manyara. Todo incluido menos las propinas y los caprichos. Creo que he conseguido un buen precio. Hemos regateado algo y estoy contento. Después marcho con Dilunga en otro matatu hacia un mercado Masai que está en un pueblo cercano. Por el camino el chofer va parando conforme ve a gente esperando. En una de esas después de parar hecha un poco marcha atrás y aparece un Tanzano por la ventanilla del conductor increpándole algo en Tanzano. Chalo al canto y yo no entiendo nada. Estoy en el asiento delantero, justo al lado del conductor. Siguen discutiendo calurosamente. El tío esta borracho, me dice Dilunga. Se va y le veo romper una botella en el suelo y volver con el cuello de la misma hacia el conductor. La cosa se tensa. No puedo evitarlo y me sale un “just relax” que no puedo evitar. Dilunga me explica que al dar marcha atrás casi le pisa el pie, y el se queja de que si le pasaba algo a ver quien alimentaba a su familia. El tío por fin se va amenazándole con que volverán a verse las caras. En mitad de la conversación aprecio un Mzungu (así nos llaman allá), y me alegro de haber servido para calmar las cosas. Le pregunto a Dilunga si realmente podría haberlo matado y me dice que si. Que a veces pasa. Que algunos se ponen muy violentos cuando beben bebidas espirituosas. Tomo apuntes de lo ocurrido. Por fin llegamos al mercado Masai, me compro un típico pañuelo y me lleva a donde los Masais van para vender el ganado. Un sitio muy curioso. Después seguimos el camino y me enseña su escuela, por donde se escapaban para fumar, y el campo de futbol colindante. Me rio de Janeiro. No hace falta más para pasar un buen rato y pienso en los campos que me toco visitar cuando yo jugaba. Las rayas se marcan quemando la hierva, y la verdad, se ven perfectamente.

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Después volvemos a Arusha y tomamos algo en una terraza. De repente aparece un Tanzano muy elegante y no le reconozco al principio. Es David y resuelvo el despiste elogiando su vestimenta. Me dice que vamos a conocer a su familia y luego me traerá de vuelta. Me meto en el coche y ahí están sus tres hijos. Entre 10 y 5 años. Tímidos menos el mayor que parece tener ganas de conocerme. Llegamos a un hotel muy lujoso, de esos en los que solo se hospedan blancos generalmente. Vamos a la terraza y nos sirven unas cervezas. Charlamos amigablemente en un entorno en el que me siento extraño pero cómodo.

David
David

Pronto llega su mujer y su hermana, pero apenas hablamos con ellas. David me dice que debería trabajar con los safaris y me entra la duda de por que estaba allá. Me dice que igual podría llevar algún grupo… le cuento la realidad que estamos viviendo por allá, la comprende y dejamos el tema rápido. De repente nos traen una pizza, cenamos, y antes de irnos David no me deja pagar nada: “may be other time” dice.

Hijo de David
Hijo de David

Ya con el sol escondido salimos de allá y me lleva de vuelta donde siguen Dilunga y Victor, bebiendo con unos amigos. Me los presentan y echamos la última entre risas. Ya es tarde y montamos todos en una furgoneta y nos van dejando en nuestras casas. Llego al hostel encajando todo lo vivido este primer día. Me será difícil resumirlo todo (ya lo veis, jaja). La mañana siguiente Dilunga vuelve a buscarme y me dice que iremos a Moshi (mi próximo destino)en transporte privado. Me lleva donde están David y su jefe (aún no a empezado el negocio por su cuenta y no quiere que se entere), Dilunga me explica que tiene trabajo pero que mañana me recogerá en Moshi e iremos a unas cascadas. En trayecto sin paradas resulta ser muy cómodo, y a la llegada me llevan a la oficina para sellar el trato. Tengo que sacar dinero. Me llevan a un cajero y volvemos con un fajo de billetes que me rio yo del Monopoli. Cerramos el trato y Victor me lleva a comer justo al lado. Me dice que soy muy “friendly” y que no suele ser lo normal. Que la gente se hecha atrás cuando les ofrecen cosas. Le respondo que por ahora no me ha dado ningún motivo para hacer lo contrario y reímos. Según me hace saber su hermano le va preguntando por teléfono a ver que tal estoy, y que se preocupe por mí. Lo esta haciendo. Me dice que no page nada nos vamos. Al día siguiente quedaremos con el guía y chequearemos mi material. Si necesitas algo te lo daremos “for free”. Me siento mimado. También me dice que cuando acabe todo quiere que nos juntemos con David para hablar tranquilamente. Quieren que este contento con mi experiencia para que pueda recomendarles y así conseguir más clientes. Quizá, involucrándome a mí en el proyecto. Le explico lo mismo que a David y parece entenderlo también. Aún así le digo que les ayudaré en lo que pueda. Es buena gente y me están mimando muchísimo (eso creo). Les digo que al menos puedo recomendarles en mi blog y a mi entorno más cercano. Tras salir del restaurante me lleva a un hostel que me ha recomendado para cuando vuelva del trekking: 10 dólares la noche, habitación individual. La vemos, me gusta, y hacemos la reserva. Volvemos a ir a la oficina y me esperan para llevarme a mi hostel. Llego y es un sitio fantástico. Lo regenta una mujer (Sandra) de Nueva Zelanda con su marido Tanzano y me invita a una barbacoa que harán a la noche para todos los huéspedes. Me hecho la siesta (2 horitas, que el cuerpo me pide pausa), reviso el blog y ya de noche salgo al jardín. Me encuentro con tres eslovenos, una pareja de Nueva Zelanda muy simpática y Sandra. Cenamos maravillosamente entre risas y preguntas varias. Ya con el estómago lleno me voy a la cama y aprovecho para ver los videos que grabó mi cuadrilla para mi despedida. Me rio solo como un lunático y me alegro de contar con ellos. Tengo mucha suerte. Me trago todos del tirón y me acuesto sobre la 1 de la madrugada.

Sobre las 7 me despierta un zumbido y ya no pego ojo. No consigo matar al inquilino que se ha colado en mi habitación (increible habitación por 25 dólares) y decido levantarme con tiempo para preparar la maleta que le mostraré al guía. Desayuno después, y me voy al porche para esperar a Dilunga. Se supone que llegará sobre las 10. Decido esperarle mientras resumo todo lo acontecido hasta el momento. Quiero recordar cada detalle, y compartirlo con aquellos que me siguen. Ahora mismo son las 11:07 y es hora de moverme. Dilunga no a aparecido (ya le preguntaré. Al fin y al cavo es un currela y si tiene trabajo no podrá llevarme a las cascadas como acordamos. Los planes van cambiando sobre la marcha, y hay que aceptarlo sin agobios. Voy a prepararme y a ir al centro a dar una vuelta. Tal vez me pase por la agencia a ver quien está. Ya os contaré. P.D. Mañana empiezo el trekking y con esta mini novela espero teneros ocupados hasta la vuelta :op Aun así siempre sois libres de no leer todo. Tranquilos, no me chivare.

Jambo!

Ya escribo desde Arusha, Tanzania. Ha sido un viaje larguísimo pero en el que he disfrutado un montón. En cuanto llegué a Arabia Saudi me junté con cuatro jóvenes muy majos y la espera ha sido muchísimo más llevadera. Tres de ellos han ido de misioneros a Kenya y el cuarto va a celebrar su 30 cumpleaños de safari por Kenya también (país del que el mendas a salido sin hacer ruido, no vaya a ser que me oigan). Muy buena gente. Además al final decidí llevarme la esterilla y me ha ayudado a descansar algo tirado en el suelo. Soy el que más a dormido de los cinco con diferencia, jaja! Se que no os extrañará ;op

El Nilo desde las alturas
El Nilo desde las alturas

Luego en el vuelo a Nairobi he estado hablando con uno de Los Angeles que lleva medio año viajando y le queda otro tanto. Algún que otro consejo, intercambio de emails, invitaciones y demás. Una gozada.

Y para acabar, en el viaje en bus he conocido a una familia mejicana que se ha dejado mi presupuesto para un año en más menos 10 días (buena gente e invitación para México incluida), otra chica mexicana y uno de Nueva York con los que quedaré mañana y uno que vive en Arusha. Muy amable también. Hablando me ha dicho que su hermano trabaja en una agencia y que si le llamaba podría hacerme buen precio (de verdad que es buen tío y más interesado en ayudar que otra cosa, me ha parecido), y total que cuando hemos llegado estaba allá esperando, me ha traído al hostel gratis y hemos quedado mañana para hablar de la subida al Kilimanjaro y el safari. Me va a llevar al centro para que compare precios con otras agencias. Parece buen tío.

Da gusto empezar así, la verdad. No me he sentido solo más que cinco minutos antes de coger el avión. Me encuentro cómodo, contento y con ganas, muchas ganas. Veremos como sigue.

Karibu!!

 

Kaixo!!!

Por fin ha llegado el día. No hay más días por tachar en el calendario. Por delante un vuelo de unas 7 horas a Arabia Saudi, escala de 14 horas, vuelo a Nairobi de unas 4 horas, autobús directo hacia Arusha (otras 6 horas), buscar el hostel y a dormir. A dormir mucho, que estos días han sido una locura.

Apenas quedan 5 minutos para empezar a embarcar y se hace raro estar solo esperando. Os iré contando más poco a poco.

Un fuerte abrazo para todos y gracias por las despedidas, sorpresas y demás. Es una gozada irse así. Os llevo en la maleta.

Faltan botako zaituztet!!

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